El diferencial es uno de los elementos a los que, no sin razón, prestan más atención los potenciales tomadores de un préstamo. El diferencial es un porcentaje que se le añade al tipo de interés de referencia, habitualmente el Euribor, y que forman conjuntamente el tipo de interés que se le aplica finalmente al cliente.
Pero ¡ojo!. Hay otra variable más: El redondeo. La relativa complejidad del cálculo de interés ha colocado a las entidades financieras en la opción de cerrar el tipo en una cifra más manejable. Según la legislación actual, un octavo de punto por exceso o por defecto sobre el valor más próximo. Un\' arañazo\', si es al alza, para el que hay en realidad pocas razones objetivas que lo sustenten. |