Domingo, 17 de octubre de 2010.
Lo malo de pedir créditos no es el rosario de solicitudes que deben completarse, sino las dificultades para que, una vez cumplidos los trámites y superado el aprieto, el banco o la caja en cuestión te den el esperado “sí” -que a menudo cuesta más trabajo y más sudores que el mítico “sí, quiero” y [...]