Lunes, 18 de octubre de 2010.
Ni estudian ni trabajan. Porque no pueden o porque no tienen ganas. Ambas opciones (ni estudiar ni trabajar) serían suficiente motivo para que los “ni-nis” no accedieran al crédito -carecen de garantías, salvo que cuenten con unos padres de cuenta corriente saneada y paciencia infinita- y, sin embargo, van a tener préstamos pensados especialmente para [...]