Martes, 12 de julio de 2011.
Ser juez y parte en un negocio echa por tierra toda apariencia de independencia. Es lo que les ocurre a las sociedades de tasación que, en muchos casos aún, están participadas por los bancos y cajas para las que trabajan cada día valorando los pisos sobre los que las entidades deciden si dan o no una hipoteca. Las tasadoras están inflando las valoraciones de inmuebles cuando favorece a la banca. Así, valoran al alza los inmuebles que proceden de las promotoras inmobiliarias, pero de forma más baja los pisos de particulares, como denuncian la Asociación para la Defensa de los Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y, además, constatan varios intermediarios y consultores inmobiliarios y financieros.
La consecuencia más sangrante de este doble baremo que se da en la práctica es que muchos españoles se están quedando sin hipoteca para la vivienda que quieren comprar porque ahora bancos y cajas sólo suelen dar el 80% del valor de tasación. Si esta tasación se hace a la baja, la cantidad que la entidad financiera está dispuesta a prestar no llega al 80% del precio del piso (que no es el mismo que el valor de tasación) y, como es difícil que el cliente tenga ahorrado el 20% del total (más de 60.000 euros cuando son pisos de más de 300.000 euros, como ocurre en Madrid y Barcelona), la compra se trunca por falta de financiación.
La paradoja de esta mecánica es que, además, es el particular el que paga a la tasadora (de 300 euros de fijo mínimo en adelante), pero el banco o la caja no le dejan elegir una sociedad y le imponen la que consideran oportuna.
[...] Leer mas!